ELECCIÓN ESTATAL: se gana o se pierde por muy poco

Si usted piensa que no hay opción para votar este 4 de junio y no vale la pena ir a las urnas, piénselo dos o más veces porque su voto podría ser decisivo en una elección que se decidirá por un porcentaje muy, muy cerrado de votación.

Contra los pronósticos y contra las expectativas originales, el PAN y la alianza que le acompaña no han podido establecer una mayoría mínima sobre el PRI y su alianza, con lo cual, como se perfiló desde el principio, la elección se ha ido a tercios con la presencia de Morena que lleva como candidato a Armando Guadiana Tijerina y  quien, sin pensarlo, se puede convertir en el factor determinante.

Se esperaba que Miguel Riquelme Solís fuera un candidato muy a modo para Guillermo Anaya Llamas del PAN, pero las cosas no han resultado así. A diez días de la elección no existe una casa encuestadora que se atreva a hacer un pronóstico que le dé ventaja a uno u otro, si se considera el margen de error y el hecho de que las encuestas han dejado de ser instrumentos útiles para pronosticar escenarios.

Cada vez más presionado por la dificultad de avanzar en las preferencias electorales y después de los dos debates oficiales, el PAN ha optado por una campaña cada vez más agresiva y más oscura, fincada en ataques de carácter personal, utilizando inclusive la burla, el escarnio y la descalificación de Miguel Riquelme como exalcalde de Torreón, lo que ha tenido respuesta por parte del PRI con un discurso más duro, acentuando el problema de la inseguridad en los gobiernos panistas de algunos estados y en particular lo sucedido en La Laguna durante en el periodo calderonista.

¿Quién impacta más? En general el elector promedio está rechazando que el discurso electoral se finque en el ataque y la acusación, dejando a un lado las propuestas de gobierno, pero hay un porcentaje considerable que tiene una impresión más favorable sobre las réplicas de Miguel Riquelme, que se centran en la seguridad y el empleo.

Como lo comentábamos en la edición anterior, el lema de campaña de Miguel Riquelme (“Menos política, más carácter”) es el más recordable y los publicistas del PAN lo han captado y han lanzado spots para tratar de desvirtuarlo.

En este escenario de cierre de campañas, el PAN se muestra especialmente preocupado porque la mayoría del voto antipriista y opositor lo está canalizando Morena y, en mucho menor medida, los independientes. Inclusive había escarceos entre Morena y los independientes para formar un frente común, algo que también ha pretendido el PAN, pero no se ha concretado nada y, en apariencia, parece muy difícil que se dé ese tipo de frente.

Entre Morena y los independientes, deben de estar sumando alrededor del 20% de las preferencias electorales, en un pronóstico optimista y el 17% en uno intermedio; un escenario que no se esperaba y que deja al PRI y al PAN con sus clientelas duras. La estructura territorial del PRI es mucho más grande y aceitada que la del PAN, por lo cual, aunque en la práctica sean seis candidatos contra uno, es decir seis contra Miguel Riquelme Solís, lo que está pasando beneficia mucho al PRI, que esperaba las cosas más complicadas.

Inclusive la injerencia de Humberto Moreira Valdez, quien, aunque usted no lo crea y esté para dar pena o para Ripley, tiene todavía mucha clientela y está en busca de al menos 100 mil votos efectivos para ser diputado. Sin embargo, es muy difícil que busque el voto diferenciado en contra de Miguel Riquelme por tres razones bastante obvias: primero, Armando Guadiana es su enemigo jurado; segundo, los panistas están obligados a ir contra él, y tercero, aunque ya formalmente lo han expulsado del PRI, con quien podría por lo menos hablar es con Miguel Riquelme, aunque esto no le garantiza absolutamente nada, porque compromiso entre ambos no existe, más ahora que el PRI nacional ya ha dictado línea en contra del exgobernador por hacer lo que dicen nunca debe hacerse en política, patear el pesebre.

En resumen: la elección se cerró cada vez más al final; el voto opositor no se lo está llevando el PAN, lo que deja solos como punteros a Miguel Riquelme y a Guillermo Anaya, cada uno atenido a la capacidad de organización y movilización de sus partidos. Ya sea del agrado o no, uno de los dos será el ganador, así que el voto útil sería votar por una de estas dos opciones o  bien, si se desea votar pero no decidir, el voto puede ir para Morena, porque Javier Guerrero, que es de los dos independientes quien representa la opción seria, ha logrado en apariencia penetrar muy poco en sectores sociales amplios.

José Ángel Pérez y Luis Horacio Salinas pueden ser, como decía Fidel Velázquez, una suma de ceros que solo puede dar ceros, por lo que a nadie le interesan ni como aliados.


ZERMEÑO CONTRA MERY

En la elección municipal las cosas también han cambiado en el cierre de las campañas. Jorge Zermeño y su reducido equipo de campaña consideraban que no sólo podían ganarle a Miguel Mery, sino arrastrarlo en las urnas, literalmente; no obstante, 17 años después de que terminó su gobierno municipal, Jorge Zermeño se ha encontrado con que una parte importante del electorado lo encuentra demasiado viejo para ser nuevamente alcalde, aunque sólo sea por un año.

Y es que el candidato panista tiene 68 años, pero se ve bastante más ajetreado y, aun dentro de la clientela panista, consideran que se debió darle la oportunidad a gente más joven, porque ya casi nadie se acuerda si su paso por el gobierno municipal fue bueno o malo, y es que con la edad las cosas se comienzan a olvidar.

Por su parte Miguel Mery le dio una renovada a su campaña para la segunda parte, mejorando sensiblemente la imagen y el discurso del primer mes, lo que ha incrementado su posicionamiento; por lo cual si Jorge Zermeño no tiene un cierre frenético de campaña, se le puede aparecer otra vez el “cuco”, ahora en la persona de Miguel Mery.

Una ventaja de la campaña municipal es que no se ha centrado en ataques de orden personal y descalificaciones, lo que le ha dado un toque más amable, pero hay que considerar que hasta ahora la campaña de Jorge Zermeño está muy, muy distante del impacto que él deseara, lo que no quiere decir que no tenga fuertes posibilidades de lograr atraer de nuevo a la clientela panista de ahora, pero va a ser menos fácil.

Cuando ponen juntos en los anuncios espectaculares a Guillermo Anaya y a Jorge Zermeño, se pensaba que Jorge Zermeño le daría un gran plus a Guillermo Anaya, que ese fue el propósito de lanzarlo como candidato, pero no es así. El equipo de campaña de Guillermo Anaya no evalúo la imagen real que da ahora Jorge Zermeño.


OTROS RUMBOS DEL ESTADO

En otras regiones del estado las cosas son algo diferentes a La Laguna. De la carbonífera hacia arriba, Armando Guadiana tiene más imagen que en La Laguna y el Sureste, pero Javier Guerrero de Monclova hacia arriba y en el sureste tiene una imagen muy pobre, porque sencillamente nunca la cultivó, mientras que Armando Guadiana ha estado peleando con Humberto Moreira desde hace años, lo que se le convirtió en una buena precampaña, según los resultados que está obteniendo hoy.

El PAN se ve más débil que hace cuatro años en Saltillo, con una candidata como la tía Esther Quintanilla, y lo deben de sentir, porque han estado actuando con mucha presión y en algunos casos buscando recursos legales que no han tenido mayor efecto.

El PRI, después de la experiencia de derrota de Fernando de las Fuentes, se percibe mucho más afilado en su estructura territorial, lo que hace prever que el balance electoral puede cambiar sustancialmente.

En la región centro ha sido muy importante la aparición en el escenario de Alonso Ancira Elizondo, el propietario de Altos Hornos de México, AHMSA, la empresa que mueve toda la economía de la región del centro y buena parte de la carbonífera. En conferencia de prensa, Ancira presentó para todos los medios y con información proveniente de sondeos y encuestas que según afirmó él manda a hacer cada cierto tiempo, el diagnóstico de la situación del empleo, la seguridad y los servicios de las diferentes regiones, de Monclova hacia arriba, afirmando así, abiertamente, que la opción de gobierno más conveniente es Miguel Riquelme Solís.

Un apoyo semejante debe necesariamente contar, y contar mucho, porque en términos reales Alonso Ancira es el hombre más importante de aquella región del estado, incluso muy por encima de los alcaldes, sin distinción de partido.

Por supuesto que esto le ha caído como veneno a la cúpula panista, quienes ya de por sí tenían problemas para disciplinar a Gerardo García, el alcalde panista de Monclova.

En el norte del estado, de Allende hacia arriba por lo menos, hay una situación muy especial: se presenta, aunque nos suene hasta extraño decirlo, una sobre oferta de empleo, que tiene a las empresas pelándose la mano de obra y con problemas de alta rotación, debido a que los trabajadores saben que pueden encontrar otro empleo con cierta facilidad.

El problema es mejorar la seguridad, tomando en cuenta que ésta ha mejorado mucho en los últimos años, igual que algunos servicios, lo que hace que el discurso opositor y la campaña del PAN tenga condiciones muy distintas, reduciendo sus posibilidades.

Su principal fuerza es la alianza que logró con la UDC, que tiene su centro de operaciones en Acuña, pero falta ver qué tanto desgaste ha sufrido este partido después de tantos años en el poder municipal y el control de una sola familia: los Pérez.

Por lo pronto, si no tenía pensado votar, repetimos, piénselo más de dos veces, porque esto está muy cerrado y su voto es más útil que nunca.

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