Gabriela Casale: el don de la voluntad



>>Detrás de su escritorio Gabriela Casale Guerra proyecta la imagen de una señora de clase alta. Sus ojos azules, intensos, siguen con curiosidad los movimientos del reportero. Su pelo, ordinariamente de un color rubio hoy se aprecia en color caoba, mientras que su atuendo es casual. Su oficina es como muchas otras dentro de este moderno edificio. Lo único personal es un jarrón de cerámica muy colorido, repleto de flores todavía más coloridas y una cachucha azul arriba del mueble posterior que lleva la leyenda “Gaby”, como le dicen en su familia y entre su círculo de amistades. Ella es la segunda síndica de minoría del cabildo de Torreón y miembro del equipo del PAN en este cuerpo de gobierno.

Todas las mañanas al alba del día, cuando aún el sol no despunta y el ambiente es fresco y silencioso, una silueta femenina de estatura mediana salta al asfalto, vestida con ropa y zapatos deportivos de colores fosforescentes y una cachucha que recoge la melena rubia. Durante la próxima hora correrá diez  kilómetros, sin sufrir agotamiento y sólo para hacer parte de una rutina diaria ha hecho por 30 años y hoy tiene 61, la edad en que la gran mayoría se tumba en un sillón medio día para ver televisión y comer chatarra, porque se considera que ha comenzado su ancianidad.

Actualmente practica tres deportes: el ciclismo de montaña, la natación y el que considera muy propio, el correr, lo cual empezó como una práctica hace 30 años, luego de casarse e irse a vivir al campo con su esposo. Tiene un total de 10 maratones recorridos, una prueba considerada como la más extenuante del atletismo; la misma que mató de agotamiento a Filípides, su legendario fundador.

E-¿Qué demanda el practicar distintos deportes?
GCG- Sacrificar muchas cosas, se acaban tus salidas sociales, las desveladas, te empiezas a meter a un sistema alimenticio que te ayude para tener energía, entras en una disciplina muy demandante, lo cual ha sido muy importante en mi vida, porque te ayuda a fortalecer la voluntad.

E-¿Cuál es su disciplina favorita?
GCG- Luego de practicar sólo el correr; cuando quise disciplinarme en la bicicleta, la de montaña, participé  en un Cardenche y me fui a la ruta Durango-Mazatlán en bicicleta.  Si no es por la capacidad de disciplinarte y de entrenarte de una manera fuerte, no hubiera podido hacer todo lo que he hecho en bicicleta.

E-¿Cuál es su rutina de entrenamiento?
GCG- Yo empiezo muy temprano en la mañana debido al horario del trabajo, por lo que yo salgo a correr a las cinco y media y para las seis ya estoy en la calle corriendo; hago diez kilómetros en un tiempo de una hora o 55 minutos.

Y al regresar hago mis actividades para nadar a mediodía, de hecho voy a la deportiva donde estoy una hora, porque es el rato en el que no le robo tiempo a mis otras actividades.

Cuando ando en la bicicleta, voy algunos días en la tarde o los domingos que hacemos distancias, lo que son 70-90 kilómetros. Debido a que tenemos diferentes rutas, nos vamos a veces de la casa que es de ustedes hasta la presa, en lo que hemos hecho noventa y tantos minutos, a veces hacemos el recorrido hasta las antenas de Sapioris.

E- ¿De qué manera balancea su vida profesional, deportiva y familiar?
GCG- Yo respeto mucho mis horarios de trabajo, porque es un compromiso sobre todo ahora que soy funcionaria pública; yo le debo al ciudadano este trabajo, no puedo quedarle mal, entonces sigo mi horario y mis funciones como síndica de vigilancia, por lo que siempre busco no interferirlo, por eso me voy a correr a las cinco de la mañana, por eso nado cuando salgo de trabajar o ando en la bicicleta en la tarde.

A la familia además de que salgo y ya estoy con ellos, tengo un día específico para que toda ella vaya a comer a mi casa, convivimos toda la tarde, salimos a la nieve y de repente tenemos actividades, como salir a comer un sábado. Al final, la cosa es equilibrar cada una de las tres y así poderlas hacer.

E- ¿Qué oportunidades le ha brindado el practicar deporte?
GCG-  Hacer deporte, en la intensidad que lo hagas, yo creo que todo lo que te trae son beneficios; aparte de fortalecer la voluntad, aparte te ayuda mucho a practicar la constancia, la disciplina tienes aparte un desfogue cuando traes mucho estrés.

Salir a hacer deporte al aire libre siempre te ayuda; en la cuestión salud, bendito sea Dios, yo siempre he sido muy sana hasta el día de hoy y creo que mucho se lo debo a mi forma de hacer deporte, además de que te mantienes ágil, ocupas muchas horas de tu día.
 Aparte me ha hecho grandes amigos y amigas a través del deporte, compañeros y compañeras con los que hemos corrido maratones, hemos andado en la bicicleta, ido a nadar; viajamos mucho para andar en bicicleta. 

Ir a Mazatlán, a Real de Catorce donde hay unas grutas hermosas y a donde hemos llevado las bicicletas, pues te ayuda en todo, como que el deporte le cae bien a todos. 

E- ¿Cómo entrena su mente para este tipo de desempeño?
GCG- Desde tomar la decisión de participar en algo, yo me meto a mi mente y cambio el chip y digo –Gaby, te vas a subir a la bicicleta y en tantos meses irte a Mazatlán en bicicleta porque son dos días pedaleando, lo que no es nada fácil. 

Entonces en mi mente hago un trabajo, tomo una decisión y ahí en esa decisión que tomo me determino y cada día, por la noche ya sé lo que voy a hacer mañana, dejando todo listo, para en la mañana ni perder tiempo. 

Aparte amo mucho lo que yo hago, me encanta salir a correr, me fascina igual salir en la bicicleta y nadar, entonces estás enamorada de esto y con todo lo que te cuesta, lo disfrutas.


¿QUÉ HACE EN LA POLÍTICA?

E- Una vez hablado de usted como deportista, ¿qué me puede decir de su parte como funcionaria pública, qué la llevó al PAN?
GCG- Bueno, mi mamá era muy activa políticamente, cuidaba casillas y yo la observaba. Un día gracias a ella por primera vez cuidé una casilla y ya desde ahí, seguí teniendo actividad y siempre en el Partido Acción Nacional porque era en el que mi mamá trabajaba. Ella era simpatizante, porque no era miembro activo. 

Entonces desde hace mucho me afilie y comencé a trabajar en el partido, empecé a ayudar en las campañas, a cuidar casillas, luego fui capacitadora, trabajé en todo lo que tenía que ver con él; durante un tiempo estuve editando una revista interna del PAN; la Paloma Azul se llama; y así hasta que llegó el momento en que me invitaron a colaborar en la administración de Guillermo Anaya.
Durante dicha administración estuve en el DIF y ahí hicimos diferentes actividades; entré como coordinadora de organismos no gubernamentales y acabé siendo la directora de la institución. 

La experiencia para mí fue increíble, porque el DIF es como la cara bonita de las administraciones, debido a que todo ahí es para ayudar. Era un trabajo de mucha sensibilidad y me gustaba mucho. 
Después me invitó Luis Fernando Salazar, cuando él fue delegado de la SEDESOL y me dio la responsabilidad de ser coordinadora regional de la Secretaría, entonces yo atendía a siete municipios de aquí de la región y también era llevar apoyos, que se hicieran bien los trabajos.

Es decir –el piso firme, que los techos, los baños, en fin- y ése era un trabajo muy dinámico, porque yo tenía que ir a San Pedro, a Viesca, a Matamoros, a los siete municipios bajo mi responsabilidad, revisar las obras, estar con las constructoras. 

Cuando yo veía que llegabas a una casa que no tiene baño y llegabas tú y le ponías un baño digno, ver a la familia era muy satisfactorio. Mis dos primeros trabajos como funcionaria fueron siempre ayudar. 

Ahora este trabajo es muy diferente, hoy que soy la síndica de vigilancia. Bueno, de entrada ser oposición está complicado porque eres la que va contra la corriente de todos y eres la que está señalando las cosas, porque lo que buscas es que haya equilibrio, que las cosas se hagan bien, que exista transparencia, que los recursos municipales se apliquen debidamente y que esté justificado su gasto.

Hacer ese trabajo es muy complicado porque es meter las narices en el trabajo de otro y eso a nadie le gusta, eso te hace batallar mucho para sacar la información, que lo que quieres saber te lo enseñen así francamente, lo cual no sucede. Sin embargo es un trabajo que me hace levantarme contenta todos los días, venir contenta a trabajar, me gusta lo que hago.

E- ¿Considera que aparte de ser oposición, el hecho de ser mujer aumente la resistencia?
GCG-Sí, yo creo que seguimos teniendo una sociedad muy machista, muy misógina; seguimos siendo las mujeres muy relegadas, mal juzgadas y yo cuando levanto la voz, veo que los hombres hacen expresiones, como si no supiéramos nada, como si por ser mujer fueras ignorante.
Sin embargo veo que las posiciones que las mujeres hemos conseguido son una conquista y no hay que detenernos en lo que ya tenemos, sino hay que alcanzar más.

Yo estoy satisfecha de mi papel, de lo que he hecho, no he podido hacer más porque no me lo han permitido, pero hasta donde he podido hacer me siento tranquila; sí, hay un estigma siempre para las mujeres; tuvimos que cambiar hasta el lenguaje, metimos un Reglamento de Lenguaje de Género para que nos dijeran síndica, no síndico.

E-¿Cuáles han sido sus retos y oportunidades como funcionaria?
GGC- Mi reto es ir contracorriente y ser escuchada es un reto enorme, porque soy una voz que puede ser fácil de callar, porque soy yo contra todos. A pesar de los obstáculos sigo adelante, no me han vencido. Ha transcurrido el tiempo desde 2014 y el tiempo nos ha dado la razón en muchas cosas; estoy orgullosa de haber dicho lo que dije, porque con el tiempo las cosas vienen cayendo en su sitio.

Comentarios

Entradas populares