Torreón: ¿puede ser turístico?

Convertir a una ciudad en un destino turístico importante es algo que se puede considerar complejo, desde el punto de vista de la economía moderna y desde la situación nacional de México, un país que está entre los diez destinos turísticos más importantes a nivel mundial, lo que significa que tiene una oferta grande de destinos muy variados y que éstos compiten entre sí e invierten recursos económicos públicos y privados para reforzar su posición. ¿Pero qué tienen Zacatecas, Puebla, Querétaro o Guanajuato que no tiene Torreón?



La mayoría de los estados de la república están compitiendo por mejorar su infraestructura turística, lo mismo para el vacacionista nacional que para el extranjero. Es necesario poner por separado lo que algunos llaman “turismo de negocios”, pues en este caso se trata de infraestructura de hospedaje para viajantes que se desplazan dentro del país por cuestiones de trabajo; pueden ser mexicanos, la mayoría, o extranjeros debido a la globalización cada vez más importante de la economía. Todas las ciudades, por lo menos las de tamaño medio, desarrollan esa infraestructura de servicios, que es básicamente el ramo hotelero y restaurantero, más algunos atractivos que pueden ser agregados, como centros nocturnos o sitios de carácter cultural, aunque estos últimos juegan un papel secundario para este tipo de viajantes, quienes básicamente realizan actividades de trabajo durante sus estancias.
Hay ciudades y localidades que tienen recursos naturales, arquitectónicos, arqueológicos y culturales, que les permiten, con cierta inversión, convertirse en importantes destinos turísticos de nivel nacional e internacional. Tenemos varios estados privilegiados que lo tienen todo a la vez y otros que, haciendo importantes inversiones, le han sacado un gran provecho a sus recursos, generando en sus economías un sector turístico de alto rendimiento.

¿Dentro del contexto nacional y de acuerdo a las últimas tendencias, qué posibilidades tiene una ciudad como Torreón para convertirse en turística? En una evaluación objetiva, considerando sus capacidades actuales, su potencial puede considerarse como modesto, con tendencia más bien baja.
Habría que considerar sus recursos naturales, esto es la belleza y los atractivos geográficos de la región; su patrimonio arquitectónico; su herencia arqueológica, y su oferta cultural, además de la infraestructura con la que cuenta.

Sus recursos naturales pueden considerarse como pobres: es una ciudad de desierto, pero además se encuentra muy aislada de otras ciudades que podrían abastecerle de una clientela turística potencial.
Su patrimonio arquitectónico es también muy pobre y se reduce a unos pocos edificios del periodo porfirista ubicados en su centro histórico, sólo una parte de los cuales se encuentran en buen estado. En general, entonces, su centro histórico está en malas condiciones y ha sido sujeto recientemente a proyectos muy fallidos por los gobiernos locales anteriores, como el haber convertido en tianguis calles vitales del centro histórico, rompiendo con su buen trazo urbano, que era su principal ventaja. Por su ubicación misma tampoco cuenta con patrimonio arqueológico, mientras que su oferta cultural es limitada, solo cuenta con un museo de primer nivel, aunque se han desarrollado en los últimos años proyectos chicos de museos temáticos, los cuales es difícil que representen un atractivo importante para los viajeros. Cuenta con dos recintos teatrales de primera y un santuario religioso, que es una mezcla muy singular entre una figura escultórica religiosa (el Cristo de las Noas) y una serie de construcciones que fueron realizadas sin contar con un proyecto arquitectónico profesional, y que además no tienen un respaldo de tipo histórico-cultural ni en la región ni fuera de ella, aunque cubre la función de ser un mirador escénico de la ciudad.

Culturalmente ni la ciudad ni la región cuentan con una tradición culinaria y artística que sea identificable, como determinados platillos, dulces, artesanías, ropa, bailes, fiestas o ferias típicas, lo que es otra desventaja.


UN EJEMPLO: ZACATECAS

Zacatecas es uno de los estados mineros más importantes del país. Su capital fue, por mucho tiempo, el último punto de avanzada de la Nueva España y fue una ciudad muy rica, lo que le permitió construir la que puede considerarse como la ciudad colonial más importante al norte de México, pero hoy es uno de los estados más pobres no sólo del norte de México sino de todo el país.

Hará medio siglo que sus gobiernos estatales se dieron cuenta de que su patrimonio arquitectónico era único, lo que les llevó a iniciar una serie de inversiones para rescatar todo su centro histórico y desarrollar la infraestructura de la ciudad, que es apenas de tamaño mediano, aun considerando el crecimiento reciente. Se esmeraron por muchos años en ello, lo que coincidió con otra circunstancia feliz: Zacatecas es la cuna de algunos pintores mexicanos muy importantes, así que pusieron los recursos para que en varias de las edificaciones coloniales más destacadas se instalaran museos de primer nivel, como el Pedro Coronel y el Manuel Felguérez, además del Rafael Coronel y el Francisco Goitia.

Zacatecas generó así un sector turístico en el norte de México, que aporta considerablemente a la economía del estado y es un referente, todo a partir de su patrimonio arquitectónico colonial y artístico, no tenía más pero supo sacar provecho de ello. Es un destino para estancias cortas, pero es un destino que no puede pasarse por alto para muchos turistas de tipo nacional e inclusive internacional.

En la medida en que un destino turístico se ha podido establecer en el mercado nacional o internacional, tiene que competir, en consecuencia es necesario que realice inversiones para acrecentar su infraestructura o mejorarla, aumentando los atractivos originales que ya tiene para ampliar la estancia y el consumo de los turistas. Esta inversión se tiene que realizar tanto por parte de los gobiernos como de los empresarios particulares.

En el caso de Zacatecas se genera la impresión de que los últimos gobiernos no han hecho todo lo que podían para mejorar la capacidad turística de la ciudad, lo que es delicado porque la oferta de otros destinos puede volverse más atractiva, bajando su competitividad en este mercado.


UN CASO GRANDE: PUEBLA

Puebla ha surgido en los últimos años como un destino turístico muy atractivo, que ocupará en el corto y mediano plazo una de las posiciones más importantes a nivel nacional, no sólo para turistas mexicanos sino también para el turismo norteamericano y europeo.

Puebla es la cuarta ciudad en tamaño del país, considerando su área conurbada, y tenía recursos muy importantes para impulsar el sector del turismo. Cuenta con el centro histórico colonial más importante de América Latina, por la cantidad de edificios y la buena conservación de los mismos; tiene en su zona conurbada una zona arqueológica (Cholula) y un parque nacional (el Popocatepetl-Iztaccihuatl), además de La Malinche; un patrimonio arquitectónico religioso del periodo colonial considerado entre los primeros de América, además de varios pueblos “mágicos” y una ubicación geográfica privilegiada, ya que está a tan solo 130 kilómetros de la ciudad de México y hace frontera con estados como Veracruz, que es de los tres más poblados del país, lo que significa que a su alrededor hay más de 30 millones de habitantes a distancias relativamente cortas; estas condiciones le generan un mercado potencial muy grande.

El centro histórico ha recibido a lo largo de las tres últimas décadas inversiones muy importantes, rescatándolo y equipándolo con muchos atractivos, que se añaden a los que históricamente ya tenía, como el Museo Amparo, un referente sobre arte prehispánico; el mercado de artesanías; el barrio del artista; la calle de los dulces; el callejón de los sapos, y por lo menos diez museos más y sitios de interés cultural.

En su patrimonio histórico religioso destaca la catedral, que es la más grande de México, después de la catedral metropolitana de la Ciudad de México; el templo de Santo Domingo y la Capilla del Rosario; el zócalo, por citar los más importantes.

A esta parte del centro, que ya por sí solo convierte a Puebla en un destino turístico de primer nivel, se le ha desarrollado toda una infraestructura moderna que incluye parques temáticos, planetario, centro de convenciones, teleférico escénico, restauración de los fuertes de Loreto y Guadalupe, creación del Museo del Barroco y el parque African Zafari, considerado como el zoológico más importante del país.

Hoy Puebla puede competir turísticamente con muchas ventajas con la ciudad de México. Para los especialistas Puebla es ya superior como oferta para los turistas, por todos los atractivos que reúne y las desventajas que presenta la capital del país, como la contaminación, los problemas de vialidad y la menor cantidad de atractivos. Es un muy buen ejemplo de cómo una ciudad con muchos recursos invierte para desarrollarse como un destino turístico de primer nivel.

Junto a ese sector que le atrae importantes recursos económicos, Puebla es una metrópoli industrial, comercial y agrícola. Tiene más de 200 municipios y una gran cantidad de ellos viven en pobreza, pero ha estado creciendo económicamente de manera muy aceptable en los últimos años.


¿QUÉ PUEDE ESPERAR TORREÓN?

A partir de los recursos actuales de que dispone y de las inversiones públicas y privadas que se tienen previstas para el corto y mediano plazo, Torreón puede hacer algunas mejoras de alcance modesto en su parte céntrica; puede mejorar algunos servicios públicos para la recreación de sus visitantes de negocios, y también puede mejorar un poco su oferta cultural y artística, pero esto no le alcanza para competir por un sitio relevante dentro del mercado nacional del turismo, inclusive tampoco puede competir para colocarse como un destino muy atractivo en el norte de México.

Esto no es algo trágico: muchas ciudades medianas del país tienen economías con vocaciones distintas a las del turismo y así están prosperando, algunas de ellas con bastante éxito. Dentro de estados que tienen grandes recursos turísticos (que no es el caso de Coahuila) hay ciudades que tienen una vocación industrial, comercial, agrícola o minera, o una combinación de varias de estas actividades, pero sencillamente no les tocó contar con los recursos para desarrollar un sector turístico.

Tenemos el caso de ciudades que viven básicamente del turismo, lo cual tiene sus ventajas y desventajas. Una de las desventajas para una ciudad turística es que los costos de vivir en ellas se vuelven muy altos para quienes no son turistas, porque los empleos, por lo menos en muchos destinos mexicanos de playa y de ciudad, suelen ser muy bajos; pero al mismo tiempo que los sueldos son bajos el costo de la vida en general es muy alto, como la vivienda y los servicios. Acapulco, que fuera alguna vez el centro turístico de playa más importante de México, es un ejemplo lamentable de un modelo de desarrollo social y económico fallido, que además ha entrado en decadencia por la fuerte competencia que tiene a nivel nacional e internacional, y en una descomposición social por las circunstancias generales que enfrenta el estado de Guerrero.

Un ejemplo equilibrado es Querétaro, el estado que tiene la tasa de crecimiento económico más alta del país. A partir de su herencia cultural, su capital homónima cuenta con un valioso centro histórico, el cual ha sido rescatado y equipado, lo que le convierte en una ciudad con atractivo turístico, ya que además cuenta con varios sitios cercanos de interés. Además, es un importante centro industrial, comercial y de servicios, que ha tenido una expansión realmente extraordinaria en las últimas dos décadas.

Guanajuato es otro caso de un estado que tiene ciudades con vocación turística, pero tiene muchas otras con economías muy distintas, fincadas en la industria, el comercio, la agricultura y los servicios. Ha invertido bien en donde hay potencial turístico y lo ha aprovechado para combinar con sus otras actividades, lo que le coloca como otro de los estados del país con un crecimiento económico por encima de la muy pobre media nacional.

Si se tiene vocación turística es lamentable no aprovecharla, pero si se carece de ella es inútil tratar de inventarla, a menos que se esté en Las Vegas, Nevada, un caso de excepción a nivel mundial.


Comentarios

  1. completamente de acuerdo con este articulo la laguna no tiene vocación turistica importante pero esto no quiere decir que carezca de ella así como mencionan el caso de puebla y sus alrededores Torreón no esta solo, es en su conjunto La Laguna un conjunto de 20 municipios pero con distancias mas alejadas aunque cabe señalar que si cuenta con atractivos cercanos como: Dunas blancas de hieso, dunas de bilbao, Rio nazas, reserva del cañon de Fernandez, Reserba de la biosfera de Mapimi, puente colgante de ojuela, Grutas del rosario, sierra del sarnoso (con formaciones rocosas importantes, fosiles marinos, vestigios de indigenas ancestrales junto con cadenas de cuevas con pinturas rupestres que se puede constituir para reforzar un poco esa idea, importante municipios conciderados de la Region Lagunera tienen escenarios naturales muy bellos como Rodeo, San luis del cordero entre otros tanto del estado de Coahuila como de Durango.

    En general opino que seria mas complicado y costoso intentar detonar estos atractivos turisticos y se deberia de reforzar el ambito de infraestructura industrial que es la principal fuente de vida de La Laguna.

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